TURISMO

El hotel más profundo del mundo y otros exóticos albergues subterráneos

Para algunos resultará una experiencia nada tentadora, a otros incluso les recuerde a la película “El resplandor” en la que Jack Nicholson encarna el personaje que reúne todos los temores arquetípicos del huésped de hotel, empezando por el encierro.

Pero está claro que en el mundo del turismo actual hay lugar para todos, todos los gustos están contemplados, y hospedarse en una habitación ubicada a 155 metros bajo tierra para ciertos viajeros tendrá una dosis de exotismo encantador. El hotel más profundo del mundo está en Suecia, se llama Sala Silvermine y está emplazado en una antigua mina que supo ser  en el siglo XVI, la mayor productora de plata del país.

El hotel es tan lujoso como obsequioso (chocolates, quesos, vinos y frutas reciben amablemente al visitante) y la habitación más profunda aprovecha su aislamiento para proponer una atmósfera romántica, sólo iluminada con velas. Los techos son bajos, las paredes irregulares, y posee cavidades ocultas, por lo que no se recomiendo la experiencia a personas claustrofóbicas ni fácilmente aterrorizables; menos aún dado que deberán pagar 450 euros la noche.

Si bien es muy extraño, el Sala Silvermine no es único en en su especie.

Otros exóticos hoteles subterráneos son el The Grand Canyon Caverns (Arizona, EE.UU.) ubicado a 67 metros de profundidad en una caverna que tardó 65 millones de años en formarse; y el Desert Cave Hotel, ubicado Coober Pedy, Australia, una localidad donde casi todo está bajo tierra, aprovechando las antiguas excavaciones realizadas para la obtención de minerales preciosos como el ópalo. Con 19 habitaciones de paredes de piedra arenisca natural, resulta un refugio perfecto para las altas temperaturas de la región, que en verano alcanzan los 45 grados.

 

FUENTES 20 Minutos / La Prensa